Comienza en los años
setentas con Carlos linares, quien vivía en la ciudad de México y que padecía
esquizofrenia. en sus delirios de persecución veía que lo seguían monstruos
terroríficos de gran variedad de colores; entre los monstruos encontraban sé
criaturas fantásticas tales como dragones, marcianos, unas especies de demonios,
mezclas grotescas entre cabras, murciélagos y serpientes; todos ellos gritando
al unísono: ¡alebrije! ven!, ¡alebrije! ven! ...
Bastante tiempo
después, al fin curado de su enfermedad, logro librarse de las horribles
visiones. sin embargo decidió representarlas en papel mache, como recuerdo de
esa oscura etapa de su vida.
al cabo de un tiempo fue a visitar a unos
familiares residentes del estado de Oaxaca, Méx. al contarles la naturaleza de
sus sueños y mostrarles algunas de las figuras que este traía consigo, los
familiares quedaron muy impresionados, en especial uno de nombre Manuel Jiménez,
de oficio artesano. a este se le ocurrió reproducir las figuras en madera de
copal, que hay en abundancia en la región, y les llamo alebrijes en recuerdo de
los horribles sueños con los demonios.
Hoy día, se le
llama alebrije toda aquella figura, ya sea demonio o no (comúnmente animales o
insectos) que este tallada y pintada a mano en madera de copal y sea originaria
del estado de Oaxaca.
la calidad de la pieza se puede apreciar tanto en
el detalle como en la forma de hacerlo. si esta conformada de una sola parte se
considera más valiosa por ser más difícil de lograr, mientras más partes tenga,
menor es el valor de la pieza. influye también lo bien detallada que esté o no
una pieza, tanto en la forma con en la pintura, es decir, puede estar conformada
de varias partes, pero cada una de ellas tallada tan maravillosamente y pintada
con tal detalle que será tanto o más valiosa que una pieza conformada de una
sola parte, y así ser única considerándola de colección.
En general el
arte del alebrije es algo digno de apreciar, dada la belleza de sus piezas y la
perfección (en las mas de las veces) conque están hechas. es además uno de los
tantas maravillas del arte mexicano y orgullo y sello distintivo de Oaxaca.
tener uno en casa o una colección de ellas es considerado de buena suerte y se
dice que la felicidad acompaña a todo aquel poseedor de una de estas obras de
arte. además es también poseer de lo mejor del arte mexicano, tan vasto,
colorido y lleno de vida, cuya belleza es reconocida a nivel
internacional.
MARTINEZ
RAMÍREZ MARIA ISABEL